Si no se esforzara por hacerce el normal, que vida tendria!

Me gusta cuando callas- Pablo Neruda

 Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma 
emerges de las cosas, llena del alma mía. 
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 
y te pareces a la palabra melancolía. 
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
.
Déjame que te hable también con tu silencio 
claro como una lámpara, simple como un anillo. 
Eres como la noche, callada y constelada. 
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. 
.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.





Nos sobran los motivos ♫


Este adiós no maquilla un hasta luego,
este nunca no esconde un ojala,
estas cenizas no juegan con fuego,
este ciego no mira para atrás.
Este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuse de recibo,
estas vísperas son las de después.
A este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón podrido de latir.
Este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
estos ojos no lloran más por ti.

El Tiempo.

Tres hermanos viven en una casa: son de veras diferentes, si quieres distinguirlos los tres se parecen.
El primero no esta: ha de venir .
El segundo no esta: ya se fue.
Solo esta el tercero, el menor de todos: sin el no existirian los otros.
Aún asi, el tercero solo existe.
Por que el segundo se convierte en el primero.
Si quieres mirarlo, no ves mas que otro de sus hermanos.
Dime, pues: ¿los tres son uno? o solo dos? o ninguno? 
Si sabes como se llaman reconoceras tres soberanos.
Juntos reinan un pais que ellos son. En eso son iguales.

Que los ruidos te perforen los dientes como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbe, de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezcan en cada uno de los poros, una pata de araña; que solo puedas alimentarte de barajas usadas, y que el sueño te reduzca como una aplanadora, al espesor de tu retrato.